
Durante años se ha transmitido una idea equivocada: que la menopausia es una etapa en la que hay que resignarse al dolor, la sequedad, la pérdida de deseo o las molestias íntimas.
Pero la realidad es muy diferente.
La menopausia y la perimenopausia son procesos fisiológicos naturales. Tu cuerpo cambia, sí. Pero eso no significa que tengas que vivir con dolor o renunciar a tu bienestar.
¿Qué ocurre en el suelo pélvico durante la menopausia?
La disminución hormonal, especialmente de los estrógenos, provoca cambios importantes en los tejidos de la zona íntima:
Muchas mujeres escuchan frases como:
❝ Es normal. ❞
❝ Son cosas de la edad. ❞
❝ Tendrás que acostumbrarte. ❞
- Disminuye la lubricación natural.
- Los tejidos pierden elasticidad.
- La mucosa vaginal se vuelve más fina y frágil.
- Aparecen molestias, irritación o sensación de sequedad.
- Puede surgir dolor durante las relaciones sexuales.
- En algunos casos aparecen pequeños sangrados por fragilidad de los tejidos.
Muchas mujeres comienzan a evitar las relaciones sexuales porque anticipan el dolor o la incomodidad.
Y es entonces cuando aparece un círculo difícil de romper: cuanto menos se utilizan los tejidos y la musculatura del suelo pélvico, mayor es la pérdida de función y peor puede ser la sintomatología.
«No tienes ganas ni que te toquen»
Es una frase que escuchamos con frecuencia en consulta.
No porque haya desaparecido el interés por la sexualidad, sino porque el dolor, la incomodidad y el miedo terminan condicionando la experiencia.
Muchas pacientes nos explican que se sienten incomprendidas o que han recibido como única respuesta el uso de cremas o lubricantes.
Aunque estos tratamientos pueden ayudar, en muchas ocasiones el problema necesita abordarse también desde el propio tejido.
La importancia de tratar la causa, no solo los síntomas
Las cremas y lubricantes pueden aportar alivio temporal.
Sin embargo, cuando queremos mejorar la calidad del tejido, la elasticidad, la irrigación sanguínea y la función del suelo pélvico, es necesario trabajar desde dentro.
La fisioterapia especializada en suelo pélvico permite:
✔ Mejorar el trofismo de los tejidos.
✔ Favorecer la circulación y el aporte nutricional.
✔ Recuperar elasticidad y tono.
✔ Disminuir el dolor.
✔ Mejorar la lubricación natural.
✔ Recuperar la función sexual y urinaria.
✔ Aumentar la confianza y la calidad de vida.
Sistema Superinductivo (SIS): una ayuda para rejuvenecer los tejidos
En determinados casos, la fisioterapia puede complementarse con tecnologías avanzadas como el Sistema Superinductivo (SIS).
Su aplicación favorece la estimulación de los tejidos y ayuda a mejorar:
- El trofismo tisular.
- La vascularización.
- La elasticidad.
- La lubricación.
- La función muscular del suelo pélvico.
Muchas pacientes describen sensaciones como:
❝ Noto toda la zona más cómoda. ❞
❝ Como más jugosa. ❞
❝ Como si estuviera más rellena. ❞
Son cambios relacionados con una mejor calidad y nutrición de los tejidos.
Menopausia: una nueva etapa, no una renuncia
La menopausia no es el final de nada.
Es una nueva etapa de la vida que merece ser vivida con salud, información y bienestar.
Cuidar tu suelo pélvico no consiste únicamente en evitar pérdidas de orina.
Significa recuperar comodidad, confianza, intimidad y calidad de vida.
Porque sentirte bien sigue siendo importante.
Y porque no tienes que resignarte al dolor, la sequedad ni a la pérdida de bienestar.
En Elena Miralles Centro de Fisioterapia podemos ayudarte
Si estás atravesando la perimenopausia o la menopausia y notas cambios en tu bienestar íntimo, la fisioterapia de suelo pélvico puede ayudarte a recuperar calidad de vida y volver a sentirte cómoda en tu propio cuerpo.
Tu cuerpo cambia. Tu bienestar no tiene por qué hacerlo. 💙
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